Anotaciones en torno a la crisis

Miramos la TV., leemos los peri√≥dicos para ver las noticias, para estar informados, para saber qu√© pasa… Pero sabemos que estas noticias nos llegan manipuladas hasta construir la versi√≥n oficial de los hechos; son presentadas a trav√©s de un formato determinado (Watkins), pasando la noticia a no ser otra cosa que propaganda (Ellul).

Pero este saber, como tantos (Tiresias, en Edipo Rey: ‚Äúqu√© duro es saber cuando saber es in√ļtil‚ÄĚ), no modifica nuestro comportamiento y seguimos hablando de las noticias as√≠ recibidas, eso s√≠, discuti√©ndolas. Dif√≠cil salir del bombardeo medi√°tico, dif√≠cil darle una respuesta. ¬ŅD√≥nde est√° lo real, en su acontecer o en su representaci√≥n?

Todo esto viene a cuento ahora sobre la crisis. Cuando los media empezaron hace dos a√Īos a noticiar sobre esto, nos preguntamos: ¬Ņqu√© nos quieren? e intentamos ir respondiendo a tal pregunta, avanzando algunas consideraciones y anotando distintas respuestas a la situaci√≥n provocada en nombre de la crisis. Hoy queremos volver sobre ello y quiz√°s de una forma m√°s categ√≥rica: no es el capitalismo el que est√° en crisis sino que es el capitalismo, en su dinamismo, el que nos pone en crisis, el que pone en crisis a la naturaleza, al trabajo, a los modos de vida a√ļn no absorbidos por el capital, a la humanidad en general.

No se trata de infravalorar la crítica situación actual, las desregulaciones, los conflictos, las guerras que atraviesa este modo de producción y de vida capitalista en su incesante lucha por conquistar y colonizar el mundo, la vida toda, por convertir cualquier cosa en mercancía, y los mecanismos que pone en marcha (lo que desde las noticias se llama la crisis) cuando tiene dificultades de valorización/crecimiento. Todo esto está sucediendo.

¬ŅQu√© pretende tal ruido medi√°tico? Sembrar el p√°nico, diseminar el miedo con la sombra del lockout. ¬ŅQu√© quiere el capital? Lo quiere todo. En su tendencia ilimitada a convertir cualquier cosa, cualquier espacio, cualquier √°mbito en mercanc√≠a quiere lo que a√ļn escapa a su poder. El capital hace as√≠ suya nuestra reivindicaci√≥n de los a√Īos 60 y 70: ‚Äú¬ŅQu√© pedimos?, nada; ¬Ņqu√© queremos?, todo‚ÄĚ. La hace suya a su manera, como a su manera ha hecho suyas las reivindicaciones del fin del trabajo, el fin del dinero, el fin de las naciones… ¬ŅQu√© pretende el Estado, con la pol√≠tica ‚Äúanti-crisis‚ÄĚ? Continuando con las misma pol√≠tica, garantizar la deuda que ha permitido enriquecer a los m√°s ricos, desembolsando, a costa de empobrecer a todos los dem√°s, siguiendo la f√≥rmula ya ensayada en Am√©rica Latina.

Quieren lo que a√ļn les falta, lo que a√ļn no tienen: el agua, los bosques, las semillas, nuestra fuerza de trabajo, nuestro propio cuerpo, nuestra actividad creadora…, lo cual representa un paso m√°s en nuestra desposesi√≥n. La crisis es pues una herramienta que usan para arrancar lo que a√ļn nos es propio, para convertir en privado lo que a√ļn es com√ļn, empobreciendo, precarizando‚Ķ

La crisis, a trav√©s de los media, se convierte en un referente, en una construcci√≥n simb√≥lica totalizante en nombre de la cual todo debe subordinarse, cualquier cosa, cualquier sacrificio puede exigirse: despidos, resignaci√≥n, sumisi√≥n… Juega como el terrorismo, otra de las construcciones simb√≥licas, en nombre del cual cualquier barbarie es leg√≠tima.

 1,00

Add to wishlist
Autor/a

Colectivo Etcétera

Editorial

Etcetera

Idioma

Castellano

Pàgines

64

Pes 0,250 kg
Dimensions 8 × 0,5 × 14 cm

Ressenyes

Encara no hi ha ressenyes.

Sigueu els primers a ressenyar “Anotaciones en torno a la crisis”